6 de diciembre
Fecha de salida
Bahia
Destino
Avanzado
Nivel de Dificultad

Rota do Descobrimento: Cicloturismo en las Playas de Bahía

Más de 500 años después, el sol continúa brillando con fuerza, los nativos mantienen su legendaria hospitalidad y el paisaje sigue maravillando a todo aquel que se aventura a través de los senderos que atraviesan esta parte del litoral de Bahía. La Ruta del Descubrimiento, que se extiende desde Prado hasta Santa Cruz de Cabrália en el nordeste de Brasil, es el lugar exacto donde desembarcaron los portugueses en el año 1500. Hacer cicloturismo aquí es, sin dudas, pedalear en el paraíso.

Un viaje en el tiempo sobre dos ruedas

Así lo vivió Pedro Álvares Cabral y su armada cuando llegaron por primera vez a estas costas el 22 de abril de 1500. Al igual que en la travesía Costa dos Coqueiros, aquí pedaleamos directamente sobre la arena de la playa aprovechando la marea baja.

En todo momento alternamos divertidas subidas y bajadas acompañados por un mar azul deslumbrante. La Praia Viçosa es un capricho extra de la naturaleza: un banco de arena blanca que corona los imponentes acantilados. Más adelante, en la playa de Tororão, una pequeña cascada de agua dulce cae directamente sobre la arena, invitando a los ciclistas a un baño sumamente refrescante.

Paisajes de acantilados, palmeras y mar

Mientras hacemos cicloturismo en Bahía, avanzamos junto a la costa con una agradable brisa marina como compañera de ruta. A la derecha se divisa el inmenso mar azul; a la izquierda, un despliegue natural de palmeras, manglares y acantilados grandiosos. Estas paredes de roca arcillosa forman estructuras de hasta 20 metros de altura que reflejan el brillo del sol en colores vivos.

¿Querés maravillarte durante una semana inolvidable en bici? ¡Sumate a la Rota do Descobrimento y viví el puro cicloturismo en las playas de Bahía!

CIUDAD SALIDA / LLEGADA Porto Seguro / Porto Seguro (Bahía, Brasil)
HORA DE SALIDA Por la mañana, directamente desde el Hotel Estalagem
SERVICIOS INCLUIDOS Guía biker profesional permanente durante todo el recorrido.
Siete noches de hospedaje en hoteles y posadas seleccionadas (en base doble) con desayuno incluido.
Algunos refrigerios específicos detallados a lo largo del programa.
Asistencia técnica y asesoramiento mecánico para las bicicletas.
NO INCLUIDOS Transfer hacia el aeropuerto al finalizar el viaje.
Almuerzos, cenas y comidas no detalladas en el programa oficial, junto con todas las bebidas.
Tickets aéreos y tasas aeroportuarias.
Traslados fuera de itinerario, repuestos mecánicos específicos, servicios de lavanderia y gastos personales.
Alquiler de la MTB.

Información adicional

UbicaciónBahia, Brasil
Duración8 días
FechaNoviembre, Diciembre

Travesía de cicloturismo con alforjas en Bahia, en el nordeste brasileño desde Prado hasta Arraial d’ajuda, en Brasil 

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Día 1:

En avión – Ciudad de Origen – Porto Seguro (Ba) – Es necesario llegar a Porto Seguro el día anterior al inicio del tour. En la mañana transfer desde Porto Seguro hacia Prado (Hotel Praia do Prado), situado a orilla del mar. Unas 4 horas de van. El valor del transfer no esta incluido en el precio del tour, se repartirá entre todos los participantes.
Sugerimos un relajante baño en las aguas  del mar de Ponta Negra. Refrigerios por cuenta de los clientes. En la cena no se puede dejar de saborear la comida típica del litoral baiano, la Moqueca. Hotel incluído.
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Día 2: Prado a Cumuruxatiba

Luego del desayuno partimos desde el Hotel iniciando la pedaleada por las playas del descubrimiento, que comienza en el municipio de Prado, en el extremo sur de la Costa del Descubrimiento, donde las carabelas portuguesas se aproximaron la primera vez a las nuevas tierras. La Villa de Cumuruxatiba, 33 kilómetros al Norte de Prado y 12 kilómetros antes del río del Descubrimiento es una pedaleada muy bella. Pedaleamos por el camino de tierra a orillas de la playa, siempre por encima de los acantilados. En todo momento alternamos subidas y bajadas acompañados de un paisaje de un mar azul deslumbrante. La Praia Viçosa, un capricho extra de la naturaleza: un banco de arena blanca encimando los acantilados. Ya en la playa de Tororão una pequeña cascada de agua dulce cae directamente en la playa convidando a los ciclistas a un baño refrescante. A partir de ahí el camino del litoral se hace mas difícil debido al calor intenso, pero mientras estamos pedaleando al lado de la playa una agradable brisa nos acompaña. Durante el trayecto encontraremos algunos bares donde podemos disfrutar desde una tradicional agua de coco a un helado refrigerante. La Villa de Cumuruxatiba es bastante agradable, una región paradisíaca de playas semi-desérticas, rodeada por acantilados coloridos, bien pequeña y bastante tranquila. Allí nos hospedaremos en la acogedora y hospitalaria Posada Axé, cuyo propietario es el simpático Sr. Antonio. 33km
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Día 3: Cumuruxatiba a Corumbau

Después del desayuno realizamos el check-out de la posada e iniciamos la pedaleada entre Cumuruxatiba y Corumbau. La mayor parte de este trecho estaremos pedaleando por la playa, durante todo el viaje necesitamos estar atentos con el movimiento del mar, cada noche vamos a verificar el horario de la marea baja con algún pescador local. Con esto es posible pedalear tranquilamente por la arena que está mas dura. La recomendación es en los trechos de playa es inflar bien las cubiertas. A la derecha se divisa el inmenso mar azul. A la izquierda, un paisaje de palmeras, mangues y acantilados. Los acantilados son un espectáculo grandioso. Con tonos rojizos, forman paredes de hasta veinte metros de altura y que reflejan el brillo del sol en colores vivos. A los cinco kilómetros de pedaleada llegamos frente a un acantilado, esta vez elevándose como una pared bien sobre el nivel del mar. Ya en la cima es el momento de aprovechar la bella vista del horizonte marino y observar la vegetación. Existen decenas de flores coloridas, entre las cuales un tipo de orquídeas con minúsculas flores rosas. En lo alto del morro, es posible observar el Monte Pascoal, a la izquierda. Es la única oportunidad de ver este pedazo de Brasil que fue el primero en ser avistado por la avanzada de Cabral, en un soleado día Domingo de Pascua. Dice la historia que Cabral avistó el Monte Pascoal cuando las naves estaban a la altura de las playas de Prado –mas exactamente, próximas al Río Caí-. Seguimos por el camino y enseguida llegamos a una ruta que termina en la puerta de una hacienda que atravesaremos para llegar a la Playa de Moreira. Un poco antes del Río Caí (mitad del recorrido), llegamos al antiguo Restaurante de Gaúcho, donde podemos hacer una parada, almorzar, relax en la playa y esperar al mar que baje lo necesario. De vuelta en la playa, el Río Caí es uno de los puntos más bonitos de la pedaleada, y también uno de los puntos de mayor importancia histórica. Fue en este lugar que el portugués Nicolau Coelho desembarcó el día 23 de abril de 1500 e hizo el primer contacto con los indios potaxós. Las naves quedaron en alta mar, mientras Coelho, a mando de Cabral, siguió en un pequeño barco hasta la playa. Si la marea está alta, es necesario contratar una balsa de un barco de pescadores vecinos para atravesar el Río Caí. Luego del río, una cruz simboliza el descubrimiento del Brasil. De vuelta a las playas seguimos pedaleando tranquilamente hasta la Ponta de Corumbau. Hay dos versiones sobre el significado de Corumbau, en Tupi. Para algunos, la palabra quiere decir “lejos de todo”. Para otros, “fin del mundo”. Se tiene la ilusión de que no existe nada más en el planeta, más allá, solo cielo. El poblado es el más pequeño de la Ruta del Descubrimiento, uno de los mas simples, sin luz eléctrica, pero con una belleza deslumbrante. Check-in y pernocte en la posada. 20km
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Día 4: Corumbau a Caraíva

Para poder salir más temprano, posiblemente en este tramo hasta el pueblo de Corumbau, seguiremos pedaleando por el camino de tierra. Si la arena es buena, pedaleamos por la playa en dirección a Corumbau hasta la orilla del río del mismo nombre. La hora de salida se definirá según la tabla de mareas. Una vez en bici cruzamos el río y del otro lado estaremos en la reserva indígena Barra Velha, la más antigua de Brasil. En este tramo continuamos pedaleando por una pequeña carretera que bordea la playa. Allí debemos pedalear unos ocho kilómetros hasta la orilla del río Caraíva. Allí nuestras bicicletas van en un carro y vamos en bote para realizar un hermoso paseo por el río Caraíva (barco no incluido). Antes de tomar el bote, caminamos unos quince minutos a través del bosque por un sendero en medio del bosque, con muchos mosquitos también! El viaje en barco a Caraíva dura alrededor de 30 minutos. Es un hermoso paseo, ya que parte del río atraviesa el Parque Nacional Discovery.
En Caraíva llegamos directo al famoso buteco do Pará, donde además de la buena comida, su pastel es algo sensacional. Pernocte en la posada. 13km
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Día 5: Caraíva a Curuípe

Luego del desayuno, Check-out de la posada. Cruzaremos en canoa el río Caraíva, del otro lado y seguimos pedaleando por la playa, cinco kilómetros después la playa termina en un acantilado, allí nos desviamos a la izquierda por la cima del acantilado y seguimos por un sendero. Pasamos por un mirador natural donde observamos el mar y la linda imagen del paisaje. Luego en seguida llegamos a Curuípe, la playa de espejo, considerada una de las diez playas más bonitas del Brasil. Check-in en la Posada de Baiano, situada entre palmeras a la orillas del mar. Resto del día libre. Refrigerios por cuenta del cliente.  Sugerimos almorzar en la misma posada y a la noche la recomendación es cenar en lo de “Gaúcho” para saborear el plato de la casa que es Langosta de Moranga. Pernocte en la Posada. 10km
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Día 6: Praia do Espelho a Trancoso

Después del desayuno  partida, Check-out de la posada y seguimos rumbo a Trancoso, distante a 22 kilómetros. Es el día con mayor variación de terrenos donde estaremos pedaleando en la playa, caminos de tierra y senderos. Después de la playa de espejo observamos en lo alto del morro magníficas construcciones, llamadas “bangalôs”, que pertenecen  al Condomínio Outeiro das Brisas. A partir de ahí salimos de la playa y seguimos entre las palmeras hasta el final del camino, donde desviamos por un sendero maravilloso, en medio de una vegetación intensa de selva atlántica, un paraíso. Lo que llama la atención es el show de la rica vegetación entre ellas las “bromélias” con sus flores y frutos coloridos. El sendero llega a una calle de arena blanca. En este trecho estaremos atravesando diversas chacras criadoras de búfalos. Seguimos el camino siempre en dirección norte, la playa a pesar de no estar visible, estará siempre a nuestra derecha. La proximidad de Trancoso se revela por el intenso movimiento, lleno de posadas y bares a pocos metros del mar. La villa aún guarda el “charme” de cuando fue descubierta por los hippies en la década del ’70. La aldea Jesuita fue fundada en el siglo XVI. En la famosa “Plaza de Cuadrado” están conservadas las primeras construcciones como la de la Iglesia de “São João” erguida por los jesuitas en 1656. Abriga ahora bares, restaurantes, posadas, todo eso rodeado con árboles de cacao, tamarindo, jambo e jaca. Check-in en la Posada Hibiscus, que tiene como propietarios a los simpáticos Rica e Regina. Refrigerios por cuenta de los clientes. Nuestra sugerencia es saborear el Bobó de Camarón del Restaurante de Silvana. Pernocte en la Posada. 32km
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Día 7: Trancoso a Arraial d'Ajuda

Después del desayuno, check-out de la posada y partida en el horario de la marea baja. Seguimos en dirección a Arraial, atravesamos el Río Troncoso, que antes de alcanzar el mar da varias vueltas formando islas. Siempre pedaleando por la playa, este trecho ya no es tan desértico como los días anteriores. En todo momento encontramos a alguien o algún bar, aumentando conforme nos acercamos a Arraial. Es tal vez el trecho más fácil de toda la travesía. Pero el camino aún continúa bello. Arraial d’ Ajuda es un poblado fundado por los jesuitas en 1549, en aquella época era una especie de punto de partida para la cristianización de los indios de la región, hoy conocida por la agitada vida nocturna al son de forró, lambada y axé. Check in en la Posada de Robalo. Pernocte en la posada. 14km
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Día 8:

Transfer hacia el aeropuerto de Puerto Seguro no incluido.

Rota do descobrimento
Rota do descobrimento

Reseñas de viajes

5.00 based on 6 reviews
diciembre 13, 2017

Viajamos desde Argentina Bety y Marisa, sin conocimiento del idioma Portugués, para realizar esta travesía que es una experiencia indescriptible…!!
Pedalear sobre la arena que va cambiando de color: blanca, dorada y negra por los minerales que se desprenden del imponente acantilado, refrescarse en el mar, cruzar ríos, caminar por la selva y navegar por el río entre la mata atlántica…
Pecnotar en Bellas posadas en aldeas donde perdura intacta la arquitectura original Portuguesa y comer extravagantes pero exquisitos platos…
Impecable la atención de Paulinhio y la asistencia de Mariano…!
El grupo muy alegre, trataba en todo momento de incluirnos a pesar de la limitación del idioma…
Nos trajimos un hermoso recuerdo, muchas anécdotas divertidas y nuevos amigos…!
Imperdible…!!!

diciembre 13, 2017

En este viaje cosechamos bellos amigos!!! Paulinho que nos hizo sentir todo el tiempo muy como en casa, Jose que fue el encargado de traducirnos todo lo que le preguntabamos cuando qieriamos entender algo… su bella y compañera de vida Sonia…. la bellas y divertidas Sandra, Vivian, Elenice, Valeria , y como les decian las Mininas…los Casados Vanessa y Didi!!!😊
Una experiencia hermosa… como ya escribio Marisa rodeada de bellos paisajes e increibles lugares que nos fueros sorprendiendo en el transcurso del viaje!!!!
Muy recomendable!!!

diciembre 13, 2018

Realmente tal como me lo imaginaba. Bellos y variados paisajes, que cambian según el día soleado o con la lluvia tropical que también se disfruta. Comidas autóctonas, frutas y jugos, todo tan gustoso y sano. Las posadas frente al mar, una gloria! Los vendedores ambulantes suempre tan pintorescos. Degustar, renovarse e idratarse a todo momento con el agua de coco, fue super agradable.
El grupo brasileño que me tocó compartir fué extraordinariamente amable y divertido.
Celebro haber integrado ésta travesía tan bella.
Gracias Paulinho y grupo!!!

enero 4, 2019

¡El viaje mas «bacana» de Brasil! Naturaleza exuberante, playas infinitas y todo el mar para disfrutar a pleno. Altamente recomendable.

diciembre 15, 2022

Un viaje súper disfrutable, de paisajes hermosos, lugares únicos y un grupo genial!

diciembre 24, 2023

Supero mis expectativas ! Conozco Brasil y sus playas , pero esta experiencia fue fantástica para quienes tenemos pasión x la bici . Desde Prado hasta Arraial D’Ajuda conocimos playas enormes y desoladas , con unos acantilados color rojizo , la vegetación típica siempre acompañándonos en el recorrido . El estado de Bahía y sus playas es muy acogedor , gente muy amorosa y gentil . Estuvimos en posadas confortables y siempre cerca del mar , Paulinho el organizador , muy divertido , responsable , cuidándonos siempre y mostrándonos lo mejor del recorrido . Comimos espectacular ! Y el grupo que nos tocó muy especial , nosotros Emilio y yo únicos argentinos , nos adaptamos perfecto pero ellos intentaron siempre incorporarnos a las conversaciones en portugués
Súper recomendable ! La próxima que haremos es la Rota dos Coqueiros , otra parte de Bahia , seguro será imperdible como esta

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