26 de noviembre
Fecha de salida
Bahia
Destino
Intermedio
Nivel de Dificultad

Pedalear en la Costa de los Cocoteros es sin duda despampanante. Son bellezas naturales que pueden ser percibidas desde las aguas cristalinas de los ríos, playas y cascadas, hasta la penetrante contemplación de la rica fauna y flora nativa, además de una cultura peculiar en la gastronomía, moda, artesanía y tantos otros. Y todo eso es posible montado en una bicicleta. Los cocoteros, símbolos de sombra y agua fresca se extienden por los 185 kilómetros pedaleables, desde Mangue Seco hasta Praia do Forte, en el extremo norte del litoral de Bahia. La mayor parte del recorrido se hace por la playa durante la bajamar. Una que otra vez por caminos de ripio y en el último día por la Línea Verde, pues en este inicio el litoral es muy recortado y la arena es impropia para pedalear. Es la primera carretera ecológica brasileña, a lo largo del litoral norte baiano que une Salvador a la divisa de Sergipe. Este es un viaje distinto, cicloturismo puro, donde cada uno lleva su propio equipaje en alforjas propias para bicicleta

CIUDAD SALIDA/LLEGADA Salvador/ Salvador, Bahia, Brasil
HORA DE SALIDA 10hs en aeropuerto de Salvador
SERVICIOS INCLUIDOS
Guía permanente
Siete noches de hospedaje en Hoteles y Posadas en base doble  desayuno incluido
Cruces en bote y barco
Asistencia mecánica
NO INCLUIDOS
Transfer al aerpuerto en el final del viaje, comidas no detalladas en el programa, bebidas, tickets aéreos y tasas aeroportuarias, traslados no detallados en el programa, repuestos mecánicos, servicios de lavandería ni gastos personales

Más Información

UbicaciónBahia, Brasil
Duración8 días
FechaNoviembre, Diciembre

Travesía de cicloturismo con alforjas en el nordeste brasileño desde Mangue Seco hasta Praia do Forte, en la Costa de los cocoteros en Bahia, Brasil 

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Día 1

Traslado desde Salvador hasta Mangue Seco – 223 km por la Línea Verde. El punto de encuentro para inicio de nuestro viaje es en el aeropuerto de Salvador Desde allí somos trasladados hasta Mangue Seco, en un viaje que lleva alrededor de 3 horas. Llegamos al pueblo de Pontal, en el Estado de Sergipe y para llegar hasta Mangue Seco (Ba), del otro lado de la orilla del Río Real. Es necesario tomar una embarcación. Mangue Seco es chiquitito, un tranquilo pueblito con dos tipos de playas, de un lado las aguas oscuras del Río Real y del otro las dunas y el mar; el poblado se queda aislado entre las dunas y el río. Tal vez el pueblito más simpático de todo el viaje que queda más bello tras asistir encima de las dunas, al espectáculo de la puesta del sol sobre el Río Real. Cuando el sol empieza a descender y el viento comienza a soplar, la arena cambia de tono y las sombras de las dunas se mueven lentamente. Es sentir, respirar y viajar.
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Día 2: Mangue Seco a Sibirinha

Tras aprovechar los encantos de Mangue Seco, iniciamos nuestra pedaleada rumbo hacia Siribinha, distante aproximadamente 42 kilómetros. Sin embargo, salir en bicicleta del pueblo nos es tarea sencilla, son 2 kilómetros en medio de las dunas hasta la playa. De allí por delante seguimos hasta Siribinha entre dunas, cocoteros y playas salvajes, con una parada de suministro en Cuesta Azul después de 26km. Además de la belleza deslumbrante, otro punto favorable es que normalmente el viento siempre estará en nuestro favor. Para llegar a Siribinha es necesario cruzar el Rio Itapicuru en barco, que se consigue fácilmente. Allí en su embocadura fueron filmadas también escenas de la película Tieta. Siribinha es un refugio ecológico de parada obligatoria. Es un simpático pueblo de apenas una calle de arena con una playa espectacular y con un paisaje indescriptible. La “Capilla de Buen Jesús de los Navegantes” le brinda un aire bucólico al paisaje, con sus almendreros y cocotales. Una de las principales atracciones es un paseo de batel al Caballo Ruso, una duna de casi 30 metros, donde uno puede deslizarse hasta llegar al río. Seguimos por la extensa y calma playa por 7 kilómetros hasta el poblado de Poças, otro pequeño pueblito, que ganó ese nombre por cuenta de las innumerables piletas que se forman en su playa. A partir de allí dejamos la playa y seguimos por una bella vereda ecológica hasta Sitio do Conde. Antiguo pueblo de pescadores, con playas bellísimas, dunas, cocoteros, lagunas, cascadas y ciénagas. Su arte culinario también es famoso, gracias al toque especial de los frutos del mar lo que proporciona una comida indescriptible. Comer en el restaurante Zecas es obligatorio, prácticamente un punto turístico local
50km
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Día 3: Sitio do Conde a Baixio

Con la bajamar recorremos fácilmente los 18 kilómetros hasta Barra do Itariri. En medio del paisaje exótico, este lugar es parada más que obligatoria, aprovechando la hermosa playa, con aguas llanas y tranquilas, que nos ofrece la posibilidad de una ducha de agua dulce o salada, frente a las “Dunas de Tieta”. Pues algunas escenas de la película Tieta fueron rodadas allí, y son motivo de orgullo para el pueblo. Rumbo al Baixio cruzamos el Río Itariri en su embocadura, en la orilla deshabitada, donde una bella ciénaga acompaña el río. Después de muchos cocoteros llegamos al pueblito del Baixio, otro pequeño y tranquilo poblado del municipio de Esplanada y también parte integrante del Área de protección ambiental del litoral Norte de Bahia. Para los fanáticos del surf la playa es excelente, gracias al mar abierto. Las bellezas naturales del Baixio incluyen una fauna y flora diversificada, ademas de ciénagas y de las lagunas. Una de las personas más conocidas es Nino, él es un de los capitanes de arena de la ONG Global Garbage. Su trabajo es recolectar la basura internacional, que viene del mar y devolver para el país de origen. “Es impresionante la cantidad de basura que viene del mar, muchos de ellos de buques de pescadores o cruzeros de turismo”. Un paseo imperdible es seguir en bicicleta hasta la Laguna Azul, un de los sitios más bellos de la región.
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Día 4: Baixio a Subaúma

Otro día en bicicleta por la playa y larga pedaleada. Cocoteros, dunas y una brisa constante.
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Día 5: Subaúma a Porto do Sauípe

De aquí en adelante seguimos dependiendo de como se presente la marea, si no llegara a ser posible pedalear por la playa, podremos seguir por asfalto en la línea verde. Por la playa el próximo punto de parada es la aldea de Massaradupió. Entre dunas cristalinas y una vegetación salvaje, el paisaje causa suspiros. Esa aldea cuenta también con el privilegio de ser la única playa de naturalismo de Bahia. Son dos kilómetros de playas desiertas donde la paz y el sosiego invaden a los turistas. Sin embargo, Massarandupió no esta reservado sólo para los amantes de la práctica naturalista, pues para los más reservados, existe una extensión de 1.200 metros de playa para uso convencional. Hasta Porto do Sauípe pedaleamos 17 kilómetros más siguiendo por las afueras por caminos de ripio y un poco de asfalto, hasta llegar a una exquisita empanadería en el medio del camino. Para poder continuar por la playa dependemos enteramente de la marea.
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Día 6: Porto do Sauípe a Praia do Forte

En nuestro último día de pedal seguimos pedaleando por la Línea Verde, subidas y descensos suaves se alternan durante todo el trayecto. El trayecto todo por asfalto, ofrece una cierta tranquilidad debido al asfalto en excelente estado y al poco tráfico de vehículos. En el camino, algunas paradas estratégicas incrementarán nuestro trayecto, como la Cascada de D. Zilda, en la rotonda de la playa de Imbassaí, en el kilómetro 10 de la Línea Verde. Excelente para refrescar el cuerpo si hace mucho calor. La Playa del Fuerte es el punto final de nuestro viaje, quedarse un día por allí es obligatorio, algunos programas son simplemente indispensables, como una gira por la villa local, con sus bares, tienditas y restaurantes de los más variados tipos. Por la noche el lugar pasa a ser un point de cerveza fría y coquetería. Visitar la base nacional del Proyecto Tamar también resulta imprescindible.
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Día 7: Día libre en Praia do Forte


Día libre en el cual se puede descansar en una deliciosa playa, hacer compras o incluso pedalear hasta el Castelo de Garcia Dávila, que queda a 8km del centro del pueblo.
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Día 8: Adios Praia do Forte

Retorno al lugar de origen.

Comentarios de la Travesía

5 Basado en 1 comentario
diciembre 14, 2016

Hola Mariano !
El viaje fue espectacular, lo super-recomiendo. Paulinho y todo el grupo de gente muy macanuda, pedalear por la playa un placer (mas allá de la complicación de la arena) , y en general todo muy agradable, una muy buena combinación de deporte y relax playero. Tal vez lo que hay que tener en cuenta es que la bici queda bastante baqueteada (entre el mar y la arena) , así que cuanto mas básica mejor.

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